Colombia sin el Llano

|   Opinion

Por: Néstor Restrepo Roldán (*)

 

Durante los últimos 16 años, sólo por tener alguna referencia, hemos notado un desprecio único por parte del Gobierno Nacional hacia el Llano. Todo lo que acá realizamos se efectúa por compromiso propio y mediante nuestras propias fuerzas.

Las manifestaciones cívicas desafortunadamente terminan en hechos vandálicos, por infiltraciones que llegan a desbordar los ánimos de la indignación.

A cualquiera de nosotros, en cualquier momento, nos diagnostican una enfermedad y el médico nos formula 3 días de incapacidad ¿Qué debe hacerse? Cumplirla, y muchas veces la prorrogan y debemos cumplirla. Demostrémosle al mundo y a la propia Colombia, que el Llano está decaído y que va a tomarse por decisión de su propia ciudadanía, 3 días de afección, de indisposición.

Si nosotros somos capaces de demostrar nuestro emberracamiento por el mal trato recibido, diagnosticamos nuestra indignación con 3 días de inactividad total, no saliendo de la casa. Será un acto de rebeldía, de desengaño, de frustración, de desespero, de angustia, de dolor, de tristeza.

Serán 3 días para los que nos aprovisionaremos de lo más necesario con productos nuestros, para no tener que salir de la casa y demostrar pacíficamente que estamos emputados.

Será una actitud llanerísima de desenfreno, en la que empresarios y empleados, blancos y negros, demostremos las molestias que nos han causado los 2 últimos gobiernos, y es un llamado de atención para el que llega, porque no puede ser posible que la única carretera que nos une con el resto del país, que cumple 82 años, no haya podido ser atendida debidamente y creo que no hay necesidad de mostrar el doloroso listado de lo que en ella ha sucedido.

Con la tragedia de Quebradablanca tuvimos 10 días de incomunicación, y con la caída del puente de Chirajara en 1991, fueron 33 días de incomunicación. Hoy llevamos 1 mes sin poder utilizar el tramo de La Petite y ahora llevamos ya 5 días, sin la tranquilidad de podernos movilizar libremente por el caso del kilómetro 64 + 200. Además, el tramo entre Cáqueza y Bogotá, aún no cuenta con diseños, muestra fehaciente de la falta de intención de adecuarlo.

Nos quitaron el Distrito de Riego del Ariari y no dijimos nada; el 5 de mayo de 2015 se firmó acá en ceremonia especial, con la presencia de presidente y vicepresidente, el contrato de la Malla Vial del Meta y no se ha construido 1 metro; se firmó en octubre de 2015 el contrato de la doble calzada a El Yopal, y no se ha realizado un metro de construcción.

En abril de 2017 se pregonó justicia y respeto con el programa Bolsillos de Cristal, y aún no conocemos sus resultados finales; llevamos 3 años esperando los diseños definitivos para la vía a Puerto Carreño y no se conocen aún; iniciando el actual gobierno nos raponearon las regalías y ahí vemos las consecuencias de las también malas administraciones que hemos consentido.

Creo que es el momento de demostrar nuestro emputamiento, hagámoslo con verraquera, no permitamos que nos sigan jodiendo mediante el olvido y por falta de voluntad política. Demostremos tangiblemente que somos capaces de mantenernos por nuestros propios medios y no por nuestro propio miedo.

Demostremos que la verraquera que se menciona en nuestro folclor a través del joropo y la poesía, es cierta y que el Llano nunca ha llorado ni se le ha reconocido su hazaña.

No nos movamos de la casa y veamos a ver qué pasa.

(*)  Dirigente cívico.

En Campo Castilla dirigentes de Guamal y Acacías