El penoso ocaso del gobierno de Santos

|   Opinion

Por: Jorge Enrique Cubillos Caicedo (*)

 

Aunque Juan Manuel Santos prometió que no interferirá ni se pronunciará sobre la gestión de su sucesor, conforme a mi escrito del 21 de abril de 2017, Hipotecados a las FARC hasta el 2030, muy hábilmente sabe porqué hace esa promesa. Después del 7 de agosto de 2018, no necesitará defender su legado. Para eso quedan Petro, Fajardo, De la Calle, Claudia López, Clara López, Mockus, Robledo, Iván Cepeda, FARC, medios, columnistas, intelectuales, académicos, etc. Santos, sagazmente manda mensajes subliminales a Vargas como su elegido.

¿Será esto cierto? Quiere jugar al símil Macron – Hollande. Vargas que reaccionó a lo último se dio cuenta que tenía que acercarse a los del NO al plebiscito, después de haber apoyado al SI. Aumentó curules Cambio Radical porque endurecieron posiciones al final respecto al acuerdo de paz.

Eso le quitó ímpetu a la lista del Centro Democrático a Senado y Cámara. Escribí en El establecimiento aculillado con Petro, “si participan en primera vuelta Petro, Fajardo, Duque y Vargas, no se les haga raro que la centro izquierda se haga el harakiri y se autoliquide”. Irónico, pero será así.

La soberbia de titiriteros y títeres de los bandos, hará que sean 4 los enfrentados. De Humberto de la Calle para abajo, el resto de candidatos presidenciales encuestas tras encuesta verán sus registros reduciéndose hasta pulverizarse. La mitad de los liberales y de los conservadores se irán con Vargas Lleras. La gran final entre Duque y Vargas, la ganará Vargas ídem a lo que aconteció entre Kuczynski/Fujimori (Perú) y Macron/Le Pen (Francia). La FARC, el ELN, la centro izquierda y todo el cúmulo de afines, no hallan como cobrársela o desquitarse con lo relacionado a Uribe.

No será nada fácil. Con el reinicio de la mesa de diálogo con el ELN, y con la agenda inconclusa del acuerdo de paz (La Habana/Teatro Colón), los ojos de la comunidad internacional seguirán pendientes sobre todo lo que ocurra en Colombia. Centro Democrático y Cambio Radical tienen de entrada 35 senadores (19 más 16). ¿Cuántos de los conservadores (15), liberales (14), La U (14) y MIRA (3) se les plegarán? Uno no necesita sino las mayorías suficientes para poder gobernar. A Petro, en su hipotético e iluso gobierno en el 2018, no le queda sino convocar una Constituyente.

Si Petro hizo lo que hizo cuándo fue alcalde de Bogotá, ¿qué no podrá hacer cuándo sea presidente y comandante Supremo de las Fuerzas Armadas de la República? Sí, sólo se sorbió, chupó y/o succionó a las bases de la Alianza Verde, Polo, al resto de la izquierda y gran parte del pueblo liberal y conservador decepcionado con sus actuales dirigentes, ¿Cómo pretenderán los fajardistas que decline ante ellos cuando su campaña sube como la espuma? Petro sabe que está en su momento histórico, y no reculará para darle paso al insípido, insubstancioso y melancólico Fajardo.

El gobierno y la legislatura 2018-2022 será bien interesante. ¿Cómo manejarán Vargas y Uribe las negociaciones con el ELN y la implementación del posconflicto? La oposición tendrá a sus mejores exponentes en el senado (10 de la Alianza Verde, 5 del Polo, 4 de Decentes, 5 de la FARC, 2 de los indígenas, un total de 26 más los aliados conservadores, liberales y de La U de Santos que refrendaron curul.

A Vargas Lleras le tocará hacer como Ulises ante los cantos de sirena del presidente Santos. Tenemos el mayor lastre: endeudamiento externo de US $ 146.129 millones a febrero de 2018. Que disfrute su premio Nobel de Paz y la fortuna que tiene en Bance S. A. S.

OTROSÍ: Se hace necesario defender la integridad personal del candidato Petro, lo mismo a que haya total transparencia en los escrutinios para la Presidencia. Debe haber veedores internacionales.

(*) Jorge Enrique Cubillos Caicedo. Magíster en Estudios Políticos, Universidad Javeriana. cubilloscaicedo@hotmail.com. En Twitter: @CubillosJorge.

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