El comercio y el trabajo en Villavicencio

|   Opinión

Por Mario Romero (*)

 

Es evidente el declive que vive el comercio del Centro de Villavicencio, un sector de la ciudad que históricamente ha brindado un aporte importante al crecimiento y desarrollo del municipio, generando empleo y dinamismo económico, al parecer esos tiempos han quedado atrás y diversos factores afectan el futuro y permanencia en el tiempo del comercio de esa zona.

La Cámara de Comercio de Villavicencio prendió las alarmas, ante el evidente cierre progresivo de diversos locales comerciales del sector. El ente gremial informó el resultado de una encuesta realizada a 354 comerciantes donde el 66 % del total comunica que sus ventas han caído; propietarios y comerciantes argumentan que la principal problemática es la restricción vehicular por pico y placa, pero las razones pueden ser más profundas.

Una demanda que no responde al aumento de la oferta en la ciudad, sustentada en el bajo crecimiento en el empleo, poca especialización de la mano de obra y por ende bajos salarios, constituyen un escenario que tiende a acentuar la crisis.

En materia de empleo la ciudad de Villavicencio desde el año 2007 presenta un promedio trimestral de 12,3 % en su tasa de desempleo, 1 punto porcentual por encima del promedio nacional para el mismo período, y a su vez para el último trimestre informado diciembre 2016 – febrero 2017, el indicador presenta el valor de 13,4 %, superando el 10,3% nacional [1].

El resultado de revisar los indicadores del mercado laboral evidencia que la ciudad en los últimos 10 años no ha podido disminuir su nivel de desempleo a 1 solo dígito, salvo contados períodos excepcionales que se relacionan al comercio de temporada en época decembrina.

La economía local no ha generado los espacios suficientes para la demanda de mano de obra, y por el contrario indicadores como el subempleo, se han sostenido en el tiempo evidenciando de esta forma espacios laborales inadecuados por competencias e ingresos.

La ciudad en los últimos 10 años ha visto como el crecimiento de la infraestructura comercial genera una oferta que mejora el mercado, en términos de competencia y acceso a productos, pero de igual forma también se evidencia como esa oferta posiblemente ha llegado a un pico en demanda.

La población económicamente activa que responde a la fuerza laboral de la ciudad ha crecido sustancialmente, y en la última década se ha consolidado un crecimiento de la población desocupada en más de 10.000 personas, presentando para el trimestre diciembre 2016 – febrero 2017 más de 33.000 personas desocupadas, aumenta la oferta pero la generación de empleo y con ello ingresos para la población, al parecer no responden en la misma medida.

Los indicadores del mercado laboral, por otro lado también se relacionan con la realidad del Centro de la ciudad y en efecto con el comercio local. El 40 % del total de la población ocupada en Villavicencio ejerce actividades en el sector comercio, hoteles y restaurantes [2], a su vez le siguen con menos de la mitad de la participación del comercio, servicios sociales, 21 % y construcción, 9 %, sectores que en su mayoría requieren de mano de obra poco especializada, generando espacios laborales con ingresos medios y en muchos casos bajos.  

La ciudad se ha organizado entorno al sector comercio, hoteles y restaurantes, ubicándolo como el principal generador de empleo, ha crecido en infraestructura formando un mercado con mayor presencia territorial, con todo y lo anterior al parecer la economía está llegando a lo alto de la curva en crecimiento comercial,

No solo se evidencia dificultades en el Centro de la ciudad, por el contrario las nuevas ofertas en centros comerciales ven como algunos de sus locales cierran sus puertas al público, esta situación a su vez se evidencia en la población cesante de la ciudad, donde 10 años atrás el 29 % del total de población bajo esa condición derivaba de la rama comercial, hoy el 36 % del total de cesantes de Villavicencio provienen del comercio.

En general la economía nacional presenta un declive, variables como el precio del petróleo golpean fuertemente, más aún en regiones productoras. No se puede desconocer que la economía de Villavicencio desde su principio ha sido fundamentada en el comercio, su condición geográfica, el ser receptora de la producción de los Llanos Orientales, su importancia turística y otras variables la ubican como el motor comercial de la región, pero todo tiene su tiempo, la realidad actual permite visualizar una posible llegada al techo próximo del sector.

10 años de resultados en materia de indicadores laborales nos manifiestan que mientras siga creciendo la ciudad, la demanda de puestos de trabajo no será subsanada por su principal sector, generando menos habitantes con capacidad de compra lo cual seguirá golpeando el comercio.

Es hora de revisar el portafolio económico de la ciudad, evaluar alternativas, tener en cuenta que en poco tiempo quedará en firme el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial y con esta herramienta se debe abrir paso a fortalecer otros sectores generadores de empleo, crecimiento y dinamismo económico, porque es necesario evaluar la posibilidad cercana, de que el comercio por sí solo no podrá subsanar la demanda de trabajo que proyecta el crecimiento del municipio.

(*) Economista de la Universidad de los Llanos. Especialista en Formulación y Evaluación de Proyectos de la Universidad Católica de Colombia.

 

REFERENCIAS

[1]  DANE, Gran Encuesta integrada de hogares, % población en edad de trabajar, tasa global de participación, de ocupación, de desempleo (abierto y oculto) y de subempleo. Serie trimestre móvil 01 – 17.

[2]  Ibíd. DANE, Gran Encuesta integrada de hogares – 2017.

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