Villavicencio ¿al borde del riesgo?

created by Por: Edith Vivian Agudelo García (*) |

 

La ciudad tiene varias condiciones que no van a cambiar a su favor. La primera, las lluvias se seguirán presentando con la probabilidad que maneja el Ideam, de mayores precipitaciones en el futuro y en esta misma, la inestabilidad del suelo. En segunda medida, los gobiernos de turno no han tomado decisiones definitivas y trascendentales que a largo plazo prevengan pérdidas humanas.

Doña Rosa (**) cada vez que llueve le encomienda a la virgen, a sus cinco hijos, sus dos perros y a la pequeña vivienda que ha logrado levantar a pulso en la parte alta de La Nohora. Como ella, cientos de llaneros no pegan el ojo, al pensar en el resultado trágico que podría tener una jornada de mucha agua en la capital del Meta.

En el país como en la mayoría de países latinoamericanos, se dan dos estaciones o periodos climáticos: húmedo (invierno) y seco (verano). La mayoría de las lluvias según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, son en los meses de abril y octubre, siendo los más secos, diciembre, enero y febrero.

En Villavicencio, se estima que el promedio de lluvia total anual es de 4383 mm. Anualmente, en los meses húmedos, llueve entre 10 y 14 día al mes y en la temporada de mayores precipitaciones, la frecuencia de días lluviosos es de 22 a 26 días.

Los habitantes de la capital del Meta, han tenido que vivir uno de los años de mayor lluvia en la historia reciente de la ciudad. Al inicio, las torrenciales lluvias provocaron el desbordamiento de caños como, caño Parrado que destruyó 30 casas ubicadas en la orilla y afectó a 300 viviendas más en el sector de Brisas del Guatiquía. Situación que en su momento dejó más de1.200 personas afectadas, de las cuales muchas; según Noticias RCN en su portal web, “quedaron en la calle” [1].

Para esta misma fecha, las entidades atendieron el colapso de las alcantarillas que provocaron emergencias en varias vías producto de la constante del clima. El director de Gestión del Riesgo de Desastres de Villavicencio, que aún continua en el cargo, Juan Carlos Guzmán, dijo en Caracol Radio en el mes de marzo que “la gente: deforestó y se fue a vivir a las rondas de los ríos desde hace muchos años, y justo en el cauce activo, donde anteriormente circulaba el río en todo su esplendor con playas, y ahí viven actualmente y eso genera un alto riesgo cuando los ríos vuelvan a tratar de coger sus cauces. Eso fue lo que sucedió en Mocoa, que el río volvió a coger su cauce, antiguo, que era por el centro del pueblo, y generó la destrucción” [2].

Según el mismo funcionario, en el 2016 se presentaron más de 178 derrumbes por lluvias en sectores de la jurisdicción de la capital del Meta, los cuales dejaron 2 muertos.

Las lluvias, sumado a otros factores, puede convertirse en una situación de alto riesgo. Según el Sistema de información ambiental en Colombia, el 24,8% del territorio nacional ha sido priorizado para la elaboración de los planes de ordenación y manejo de cuencas hidrográficas, por la combinación de cambios climáticos y situaciones ambientales como la deforestación que vienen generando emergencias en Antioquía, Putumayo y el Meta, por mencionar algunos casos.

A esta situación se han sumado voces académicas que desde tiempo atrás, han tratado de alertar las fallas que se presentan en los suelos de Villavicencio y alrededores. El profesor de geomorfología Kim Robertson para un informe del Instituto Geográfico Agustín Codazzi en el 97, ponía en evidencia las fallas geológicas que denominó como el “Borde Llanero”. El investigador mencionaba que las altas precipitaciones, una extensa red fluvial para una zona de abanicos y terrazas aluviales, pendientes fuertes y deforestación progresiva de las cuencas “determinan condiciones de inestabilidad con un predomino de movimientos de masa y carcavamiento”.

Para el 2015, un grupo de expertos liderado por Germán Chicangana, ratificó lo planteado por Robertson: la amenaza sísmica se debe a que la población de Villavicencio se encuentra asentada en un cruce de fallas en la Cordillera Oriental.

En su momento frente a la presentación del informe de las universidades, Nacional de Colombia, Antonio Nariño y la Corporación Universitaria del Meta, la respuesta fue que el municipio no tenía un estudio de zonificación técnica ni de microzonificación sísmica. La oficina de gestión de riesgo de la alcaldía municipal, reconoció que los mapas que existían estaban desactualizados porque los elaboraron hace 12 años y fueron adoptados en el 2011. Eso significa que no correspondían a las condiciones actuales del municipio.

Así la ciudad tiene varias condiciones que no van a cambiar a su favor. La primera, las lluvias se seguirán presentando con la probabilidad que maneja el IDEAM, de mayores precipitaciones en el futuro y en esta misma, la inestabilidad del suelo. En segunda medida, los gobiernos de turno no han tomado decisiones definitivas y trascendentales para, no solo mitigar las afectaciones momentáneas, sino elaborar acciones de largo plazo que eviten en el futuro perdidas humanas.

La ciudad, al igual que muchos territorios del país, necesita de planes actualizados para situaciones de riesgo como vendavales, tormentas eléctricas, deslizamientos, terremotos, sismos, entre otros que generen emergencias. Como lo menciona el ABC de gestión del riesgo, un proceso social de planeación, ejecución, seguimiento y evaluación de políticas y acciones permanentes para el conocimiento del riesgo y promoción de una mayor conciencia del mismo, para impedir o evitar que se genere, reducirlo o controlarlo cuando ya existe y para prepararse y manejar las situaciones de desastre, así como para la posterior recuperación, entiéndase: rehabilitación y reconstrucción. Estas acciones tienen el propósito explícito de contribuir a la seguridad, el bienestar y calidad de vida de las personas y al desarrollo sostenible.

(*) Comunicadora Social y Periodista.

(**) Nombre cambiado a petición del entrevistado.

 

REFERENCIAS

[1] Lluvias causaron graves afectaciones en Villavicencio (Meta) y Quetame (Cundinamarca), 2017:

www.noticiasrcn.com/nacional-regiones-centro/lluvias-causaron-graves-afectaciones-villavicencio-meta-y-quetame

[2] Alrededor de 14.000 personas habitan en zonas de riesgo por desastres naturales en Villavicencio

caracol.com.co/emisora/2017/04/05/tunja/1491402609_103495.html

En Villavicencio, se estima que el promedio de lluvia total anual es de 4383 mm. Anualmente, en los meses húmedos, llueve entre 10 y 14 día al mes y en la temporada de mayores precipitaciones, la frecuencia de días lluviosos es de 22 a 26 días.
La amenaza sísmica se debe a que la población de Villavicencio se encuentra asentada en un cruce de fallas en la Cordillera Oriental.

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