Sin bañarme me pregunto: ¿Hasta cuándo?

|   Opinión

Por: Gabriel Ernesto Parrado Durán (*)

 

En el municipio de  Villavicencio, después de 177 años de fundación, y después de que supuestamente se le han invertido miles de millones de pesos a la infraestructura del acueducto y alcantarillado, y gracias a la corrupción y malversación de fondos de las administraciones anteriores y la actual, en “alianza estratégica” con los gerentes de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Villavicencio (EAAV), - quienes actúan tranquilamente ante la indiferencia de los órganos de control-; los habitantes de este municipio hemos regresado a los viejos tiempos.

Cuando en esta naciente ciudad nos bañábamos a totumadas en el caño o en el patio de la casa, lavábamos la ropa en el río, y con mucha paciencia, también se hacía cola frente a los carrotanques  para recoger una canecada o baldado de agua, pero con la gran diferencia de que hoy no solo no tenemos el preciado líquido, sino que las fuentes de agua están super contaminadas por falta de un plan maestro de alcantarillado.

La clase politiquera es más voraz y no se llena, no cambia, y por el contrario se sigue lucrando deshonestamente con los recursos públicos, en este caso con los recursos de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Villavicencio, los cuales provienen de los pagos que hacen los usuarios por unos servicios pésimos (frecuencia y calidad del agua), y en otras ocasiones servicios que no existen (Villavicencio no tiene en funcionamiento Plan Maestro de Alcantarillado, pero el servicio si lo cobran y los recibos si llegan cumplidamente).

Hoy un ciudadano del común, sin haberse podido bañar, sin poder lavar su ropa, sin poder preparar sus alimentos, sin haber podido hacer sus necesidades fisiológicas tranquilamente, teniendo que someterse a situaciones humillantes por la falta de agua en su casa, en el colegio o en su trabajo, se pregunta:

¿Dónde están invertidos los millonarios recursos públicos que durante muchos años han pagado los usuarios de la EAAV, a través de los recibos que mensualmente llegan a sus residencias o empresas, por concepto de un pésimo servicio de acueducto y un inexistente servicio de alcantarillado?

¿Cuál es la razón o razones para que la infraestructura del acueducto de Villavicencio se colapse (derrumbe) con tanta frecuencia, especialmente en las últimas y en la actual Administración?

¿Por qué no se toman de una vez por todas los correctivos necesarios?

¿Por qué no se hacen mantenimientos preventivos planeados (ser proactivos) en épocas de verano, en lugar de hacer reparaciones (ser reactivos) en temporadas de invierno?

¿Qué pasó con los recursos del contrato 112 del 2011, adjudicado por la Empresa de Servicios Públicos del Meta S. A. ESP (Edesa), a la Unión Temporal Bocatoma, por valor superior a los 65 mil millones de pesos, cuyo objeto era la construcción de obras para la optimización de la línea de aducción del acueducto de Villavicencio, desde la bocatoma de quebrada La Honda hasta la Planta de Tratamiento de Agua Potable (PTAP) de La Esmeralda, obras que hoy se encuentran abandonadas?

¿Hasta cuándo la Administración municipal, departamental y nacional, por la falta de acueductos y alcantarillados, seguirán atentando contra la esperanza de vida y salud de los habitantes de esta región del país?

¿Hasta cuándo la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Villavicencio seguirá siendo un fortín político y seguirá en manos de los politiqueros corruptos?

¿Cómo puede convertirse Villavicencio en una ciudad turística o de proyección empresarial e institucional con tantas deficiencias en algo tan importante como son los servicios públicos especialmente el acueducto y el alcantarillado?

¿Y hasta cuándo la ciudadanía de Villavicencio, las autoridades y los órganos de control municipal, departamental y nacional, seguirán observando y soportando con paciencia o indiferencia todos estos eventos de politiquería y corrupción que se dan al interior de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Villavicencio, y que perjudican transversal e integralmente a todos y cada uno de los ciudadanos de esta ciudad, y simultáneamente a la economía y al desarrollo integral de este municipio y sus habitantes?

Es hora de actuar, y cada uno de nosotros desde ya debe estar pensando cómo va a proceder en los diferentes aspectos de su vida diaria, y como va a ejercer su derecho al voto en los próximos debates electorales, para cambiar toda esta corruptela que se ha tomado el poder y las instituciones oficiales como la Empresa de Acueducto de Villavicencio, la Empresa de Servicios Públicos del departamento de Meta y otras.

¡Pero empecemos ya y si no todo se nos va en deseos!

(*) Docente / Ingeniero Industrial, especialista en Evaluación Social y Económica de Proyectos. Director Programa Noctámbulos – Ondas del Meta.

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