Todos podemos ser víctimas de la trata de personas

“Debemos actuar con las 3 P: Prevención, protección y persecución”.

La trata de personas es un delito que consiste en el traslado de seres humanos de un lugar a otro dentro del mismo país o hacia el exterior, para ofrecerlos o utilizarlos con fines de explotación que genere obtención de dinero o cualquier otro beneficio, y pueden ser víctimas hombres, mujeres, niños y adolescentes de todas las edades, estratos socio-económicos y etnias.

Existe la trata externa que se caracteriza porque la captación ocurre en el país de origen o residencia de la víctima y la explotación en un país diferente, lo que implica el cruce de fronteras, y la trata interna, que es el proceso de captación, traslado y la explotación de la víctima se da dentro de las fronteras del país.

En NoticiasdeVillavicencio.com queremos que usted conozca sobre el tema para que denuncie si llega a saber de alguna situación como las que describiremos, y esté siempre alerta para poder detener a quienes acusan ese delito.

MITOS Y REALIDADES

Mito: Todas las víctimas de la trata de personas son mujeres.

Realidad: De acuerdo a la información registrada sobre las víctimas de trata identificadas, cerca del 80 % de ellas son mujeres y niñas. Si bien representan la mayoría de los casos, no debemos olvidar que los niños, adolescentes y hombres también pueden ser víctimas de la explotación sexual, laboral o la extracción de órganos.

Mito: Todas las víctimas de explotación se encuentran encerradas.

Realidad: Si bien es cierto que muchas de las víctimas de explotación son retenidas porque no pueden salir del lugar en donde están cautivas, existen diversas razones que impiden que dejen a sus victimarios:

-Violencia implícita o explícita hacia ella (Víctima) o sus familiares.

-Retención de documentos cuando es extranjera (Pasaporte, forma migratoria, etc.).

-Amenazas de todo tipo como intimidarla con decir en el lugar de origen, las actividades que ha estado realizando (sobre todo si éstas han derivado de una explotación sexual).

-Aislamiento del entorno en el que se encuentra, particularmente cuando no conoce el idioma y costumbres del lugar.

-Apego emocional con el victimario.

-Miedo a las autoridades, sobre todo si es migrante extranjera sin documentación.

-Sensación de indefensión cuando no consideran que puedan conseguir ayuda.

Mito: La trata de personas se da únicamente para la explotación sexual.

Realidad: La Organización Internacional del Trabajo (OIT, 2005) estimó que al menos 12,3 millones de personas en el mundo estaban en alguna forma de trabajo forzoso o servidumbre. De estas, 8.1 millones de personas eran explotadas por agentes privados, fuera de la industria del sexo.

Mito: Los tratantes son únicamente hombres.

Realidad: El suponer que sólo los hombres están involucrados en la trata de personas hace que las probables víctimas sean más vulnerables, es precisamente esa creencia la que permite que muchas mujeres tratantes se acerquen a sus víctimas con mayor facilidad y generen un mayor grado de confianza en ellas.

Mito: El sexo con niños y adolescentes es más seguro.

Realidad: Los niños y adolescentes son más vulnerables al contagio de infecciones de transmisión sexual y VIH/SIDA por la explotación a la que son sometidas, y debido también a su nivel de desarrollo físico que las hace más propensas a adquirir este tipo de infecciones.

Mito: Los niños y adolescentes realizan actividades sexuales por que les gusta.

Realidad: Los niños y adolescentes en situación de explotación sexual han sido atrapados en el comercio sexual por explotadores, no están ahí porque quieren o porque les gusta, son víctimas de una moderna forma de esclavitud, viven bajo amenazas y sufren todo tipo de abusos.

Las personas menores de edad no pueden consentir a ser explotadas, ni a renunciar sus derechos.

Mito: Cuando se le paga por favores sexuales a un niño o adolescente se le hace un favor, porque así ayudan a mantener a sus familias.

Realidad: Utilizar a un niño o adolescente con fines de explotación sexual es un acto delictivo y nunca un favor.

Mito: Las víctimas de la trata son personas con poca educación, por lo que una persona que esté estudiando o haya ido a la universidad, o que sepa que la trata existe, nunca podrá ser víctima de ella.

Realidad: Todas las personas podemos ser víctimas de la trata de personas. Los tratantes se valen de alguna situación de vulnerabilidad que podamos tener para reclutar, captar, engañar, etc., a sus víctimas, por ejemplo el “ofrecimiento de trabajo” con mejores condiciones al actual, una “oportunidad” de estudiar en el extranjero, un/a nuevo/a “novio/a” que nos invita a viajar. Recuerda que los tratantes utilizan algún sueño que podamos tener y todas las personas tenemos sueños que queremos alcanzar.

Mito: Los tratantes son personas que no conocemos.

Realidad: En muchas ocasiones los tratantes son personas que conocemos y a quienes hemos otorgado nuestra confianza. Una estrategia de captación y reclutamiento es crear algún vínculo con la posible víctima (Enamoramiento, oferta laboral, matrimonio) para que el proceso de la trata de personas sea más sencillo.

Recuerde que en el departamento la Secretaría de Gobierno del gobierno de Meta adelanta la campaña #ConLaTrataNoHayTrato, por eso le recomendamos informar si conoce sobre algún caso de trata de personas llamando al Gaula de la Policía al 165 o al Gaula del Ejército en el 147.

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