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Ordenaron compensar a familia que abandonó sus tierras durante la violencia en Mapiripán (Meta)

 

Después de 20 años y de huir de la violencia paramilitar, Nicanor Casas, su esposa, Doralba Buitrago y sus dos hijos, cumplirán el sueño de volver a tener un techo propio, gracias a la labor realizada por Unidad de Restitución de Tierras.

En el año 1995, Nicanor y su familia adquirieron un predio de 216 metros cuadrados (m2) ubicado en el casco urbano del municipio de Mapiripán, Meta, donde se establecieron para dedicarse al comercio de ropa y a la venta de gasolina.

La propiedad contaba con una casa de madera y árboles de limón, naranja y guayaba sembrados por la familia, además de una cerca que permitía cuidar el predio y recoger la cosecha.

Entre el 15 al 20 de julio de 1997 un grupo de paramilitares irrumpió en el municipio, cometiendo crímenes en contra de la población civil, impidiendo la libre circulación a los habitantes, además de asesinar a 49 personas, por eso les obligó a desplazarse hacia Villavicencio.

Con la entrada en vigencia de la Ley 1448 de 2011, Nicanor y su familia acudieron a la Unidad de Restitución de Tierras (URT), donde se encargaron de representarlos judicialmente, por eso en fallo proferido por el Tribunal Superior de Bogotá se ordenó al Fondo de la Unidad, el reconocimiento de una compensación por equivalencia económica de un predio -rural o urbano- o compensación en dinero.

Wilson Leyton, director de la URT en el Meta, dijo que esa familia fue compensada por equivalencia económica, por eso le hicieron entrega de los recursos que utilizarán en la compra de una nueva propiedad en el municipio que deseen, y además podrán acceder a la reparación integral por parte del Estado.