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90 años cumplió el fotógrafo de Villavicencio, Julio Cano

Disfrutando de la compañía de parte de su familia y con las precauciones de bioseguridad que nos exige esta pandemia, este lunes 1 de febrero de 2021 celebró 90 años el reportero gráfico de Villavicencio, Julio Cano, quien se destaca por estar lúcido, activo con los oficios que diariamente aparecen en su casa en la zona rural, todavía maneja su carro Mazda de los clásicos, goza de buena memoria y su edad le da autoridad para contar con gran elocuencia los hechos que han marcado el desarrollo de esta capital.

Cano es de las pocas glorias del periodismo en esta capital, tuvo un recorrido envidiable en medios nacionales, además fundó y apoyó aportando fotografías a tradicionales periódicos que hoy son historia. Considera que la fotografía es la forma más compleja de hacer periodismo, porque en una imagen debe contar todo lo que está ocurriendo, por eso recurre habitualmente a la frase “una foto vale más que mil palabras”.

Nació el 1 de febrero de 1931, estudió en Villavicencio parte de la primaria, siendo mocetón trabajó en el Club Camoa de propiedad de los Rotarios en el barrio La Grama. Luego se fue a Bogotá donde hizo el bachillerato en el Instituto Técnico Superior, pero las necesidades de sostenerse económicamente lo hicieron trabajar en varios oficios, hasta que logró ubicarse como asistente de fotografía en Foto Oris y en esa profesión se quedó toda la vida.

A los 22 años trabajó con el reconocido fotógrafo nacional Sady González, pero a los pocos meses le renunció cuando le quitó los créditos por una foto que le había tomada a Mario Moreno “Cantinflas”, donde logró capturar la imagen del actor mexicano rodeado por al menos 60 mujeres en un bar de Bogotá.

Luego prestó sus servicios al Diario Colombia, que dirigía Gilberto Alzate Avendaño. Al renunciar nuevamente se asoció con su amigo de San Martín, Meta, Alejandro Díaz, con quien fundó en la capital del país Foto Cadiz.

Empezando esa ápoca fue contactado por el Banco de Colombia para manejar la fotografía en la Revista Mi Banco, pero seguía colaborando para los medios impresos Voz Proletaria, O Cruzeiro, Estampa. Posteriormente hizo parte del equipo de fotógrafos del Diario El Espacio y al volver a Villavicencio en 1967 se convirtió en fotógrafo corresponsal del Diario El Tiempo, a exigencia de don Hernando Santos Castillo, quien lo apodaba cariñosamente El Diablo.

El 6 de abril de 1967 abrió sus puertas en la capital del Meta el foto almacén Extra, que duró 25 años al servicio del público villavicense, ubicándose todo ese lapso a pocas cuadras de la Catedral Nuestra Señora del Carmen, en la ruta hacia el Colegio La Salle.

Establecido en Villavo apoyó la fundación del semanario El Correo del Llano, dirigido por Raúl León Fernández; y en octubre de 1981 decidió dar el paso para darle vida al Periódico Tribuna Llanera, que circuló hasta octubre de 1988.

Luego de sus muchos años detrás de la cámara, se alejó del periodismo para dedicarse a otras labores muy opuestas al trabajo que hasta ese momento estaba realizando.

Se considera rebelde, no tiene partido político ni cree en las religiones; pese a que estuvo en buenas casas periodísticas, siempre terminaba como independiente donde podía hacer lo que él quería.

Laboró algunos meses en Presidencia durante el gobierno de Guillermo León Valencia (1962-1966). Declinó la oferta de trabajo para la campaña de Carlos Lleras Restrepo, quien posteriormente sería presidente de Colombia para el periodo 1966-1970. Me explicó que no se sentía identificado con la persona, pese a que le ofrecieron mucho dinero por acompañarlo.

De su matrimonio con la señora Beatriz Salazar, nacieron Hernán, Patricia, Ivonne y Gabriel. Tiene una buena cantidad de nietos y también es bisabuelo, situación que lo llenó de mucha alegría.

Don Julio Cano es la memoria viva del periodismo del Meta, está cerca a los inicios de la profesión en este departamento y nos conectan con el pasado que debemos recordar.

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