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De Eduardo Aldana a Alejandro Gaviria

Por Jorge Enrique Cubillos Caicedo (*)

 

A pesar que Alejandro Gaviria dice: “quiero estar tranquilo en mis temas”, “yo nunca he tenido aspiraciones políticas”, “no me gusta esta presión”, agregó que en todo caso está “en plan de ´hablar’ con su familia”. Respetando el derecho que tenemos todos los colombianos, plasmado en el artículo 40 de la Constitución Nacional (derecho de elegir y ser elegido), estamos ad portas que Alejandro Gaviria refrende la tragicomedia de su par Eduardo Aldana, acaecida hace 33 años. [Ver ¿Eduardo Who? 12/7/1987][El Golpe de Estado 12/7/1987]

Era un momento trascendental. El 13 de marzo de 1988 se realizaba la primera elección popular de alcaldes. El presidente era Virgilio Barco. El Partido Liberal estaba en proceso de reunificación y habían acordado que para la escogencia del candidato a la Alcaldía de Bogotá, se efectuara mediante un colegio electoral en la que tenía delegados y participaban las tendencias más importantes al interior del partido.

Abdón Espinosa, propuesto por Lleras, fue acogido por el turbayismo, pero la sorpresa es que el pacto Sagasa (Samper-Galán-Sánchez) impuso sus mayorías, eligiendo a Eduardo Aldana.

Ahí fue Troya. Los coroneles se sublevaron a los generales y se produce nuevamente la división del liberalismo en Bogotá. Aldana alcanza a enfrentarse en un debate televisivo con Andrés Pastrana. [Ver Debate entre los candidatos a la Alcaldía de Bogotá Andrés Pastrana y Eduardo Aldana. Bogotá, 1988]

El sector turbo-lópez-llerista elige como candidato a Juan Martín Caicedo, ex presidente de Fenalco. Sagasa con sorpresa deja colgado de la brocha a Eduardo Aldana y lo reemplaza por Carlos Ossa. Resultado: Gana Pastrana. Caicedo pierde pero le gana a Ossa.

Andrés Pastrana: 324.275 votos; Juan Martín Caicedo: 236.567; Carlos Ossa: 215.704; María Eugenia Rojas: 101.199; Clara López: 33.349.

Conclusión, comienza una nueva era en la política. Ni los partidos, ni los grandes dirigentes, ni los grandes empresarios, ni la academia, ni los gamonales, ni el clientelismo pueden imponer candidatos en las grandes ciudades. Hay voto de opinión en ellas. Para elegir a un candidato además de su perfil y trayectoria profesional, académica, institucional, burocrática, etc., debe tener un programa, propuestas, ideas y un carisma que lo potencialice.

Eduardo Aldana y Alejandro Gaviria son espejos. Ambos rectores de la Universidad de los Andes, ambos con Ph.D., profesores eméritos, han alcanzado los más altos cargos burocráticos públicos y privados. Exaltados por alumnos y exalumnos y consentidos de los grandes medios.

En mi escrito del 2 de noviembre 2020, Carta abierta a César Gaviria director del Partido Liberal, pronostico que Alejandro Gaviria “hará el mismo ridículo papel de De la Calle”. Sólo una recomendación para el profesor y potencial candidato Alejandro Gaviria: Permita que su escogencia sea dentro de una consulta popular del Partido Liberal.

Si es sacado del cubilete, correrá la misma suerte que De la Calle. Ud., profesor está oyendo muchos cantos de sirena. Que los verdes, que participar en una consulta del centro o de la centro izquierda, que ir como marioneta de César Gaviria y su séquito parlamentario para dejarse contar en la primera vuelta presidencial de mayo 2022.

El Partido Liberal está desprestigiado por una dirigencia que abandonó los 30 años del legado Turbay – Galán, fórmula que denomino "Llave de Gracia" vea mi artículo. Ud. es un milagro de Dios que lo restauró con la ayuda de la ciencia médica de un cáncer linfático y tiene carisma. Coadyuve a rescatar las verdaderas ideas democráticas y liberales hoy totalmente suprimidas y abandonadas.

(*) Magíster en Estudios Políticos, Universidad Javeriana. cubilloscaicedo@hotmail.com Twitter: @CubillosJorge

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