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El Congreso y su función social

#Opinión – Por: Leydi Pedraza Parra (*)

 

El Congreso de la República constituye uno de los ejes principales de la democracia representativa, pues en manos de este órgano colegiado se asignan de manera general las funciones legislativas y de control político, cuya reciprocidad hacia quienes los hemos elegido consiste en trabajar por intereses comunes y no particulares.

La democracia representativa permite el ejercicio del poder político de quienes son elegidos por voto popular en representación del pueblo, como aquellos que se desempeñan de manera ejemplar, denunciando ante las autoridades competentes los actos de corrupción, las malas prácticas que empañan la democracia, las vulneraciones a los derechos humanos e incluso, son partícipes con el pueblo que los elige, de aquellas actividades que propenden por el respeto a la vida digna, la exigencia de la justicia social y la reivindicación de los derechos constitucionales y legales que a diario se vulneran.

Sin embargo, existen otros congresistas que se la pasan 4 años contestando el llamado a lista y participando de la práctica del “pupitrazo” o peor aún, haciendo parte de aquellos que contribuyen al ausentismo en el Congreso y quienes legislan en contra del pueblo colombiano, dedicados a destilar mensajes de odio, venganza e infundir temor en la sociedad a través de sus redes sociales y sus pronunciamientos públicos.

Estos personajes se han atrevido a realizar afirmaciones que son alejadas de la realidad de los mismos territorios en donde alguna vez hicieron campaña, al son de una lechona y un tamal, mientras en sus mentes estaba la plena certeza de regresar solo a recoger su “caudal electoral” una vez se aproximen los comicios.

Afortunadamente la realidad política y social de los territorios es totalmente diferente. Las tensiones, enfrentamientos, oposiciones y contradicciones, son las que condicionan la realidad humana [1] y aquello a lo que hoy algunos se atreven a llamar como una simple “coyuntura”, es lo que puede convertirse en el diario vivir de este país hasta que la educación, la salud y la vida misma, sean más importantes que la guerra que tanto propicia este gobierno de turnos consecutivos.

Los colombianos nos cansamos de esperar buenos resultados por parte de un desgobierno que solo ha mostrado abusos, corrupción, pobreza, tergiversación de los hechos en contra de su pueblo y muerte. Pero ha sido precisamente la sucesión de este corrompido sistema, lo que ha generado la indignación nacional que hoy promueve el gran paro, cuyo inicio tiene como fecha el 28 de abril, pero su culminación cada vez es más incierta.

Frente a un desgobierno nacional como el que hoy dice “asumir las riendas de nuestro país”, algunas expectativas de evitar a toda costa el hundimiento de la población en la miseria, reposan sobre la función social que debe ejercer el Congreso de la República en su calidad de órgano colegiado en representación del pueblo.

Un senador y un representante a la Cámara, no tienen mayores requisitos para ser elegidos, pues no se pueden imponer exigencias que conlleven a una desigualdad material frente a otros. Un congresista es elegido por su pueblo para que ejerza una digna representación, y no para que infunda mensajes que menoscaben la imagen de todo un departamento, como ocurre en el Meta.

El movimiento de las dinámicas generales del mundo exterior, ha logrado transformar el pensamiento de los colombianos y esto es suficiente para comprender que aquellos que carecen de la función social en el Congreso, no recibirán el mismo voto dos veces.

Finalmente invito a todos los metenses a que reconsideren su voto para las próximas elecciones, y le nieguen cualquier posibilidad de ser elegido a quien se haya atrevido a insultar a la juventud sin tener pruebas y a escudarse en la pandemia para juzgar y reprimir la protesta. Esta clase de congresistas son los que más daño le hacen a la democracia de nuestro país.

(*) Abogada. En Twitter: @SoyLeydiPP

Referencia

[1] Real Academia de la Lengua Española. Recuperado de https://dle.rae.es/materialismo#2YfqfB8