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La violencia sexual en medio de una lucha desesperada por el cambio

#Opinion Por: María Fernanda Guerrero

  Desde el 28 de abril, Colombia vive una serie de protestas que han tocado las fibras en todo el mundo. Las políticas del gobierno, las reformas, el asesinato de líderes sociales y exguerrilleros, las promesas incumplidas al agro, a los docentes y transportadores son solo algunas de las causas por laos cuales miles de personas hoy se movilizan. Unos cantando y bailando, otros marchando con la camisa blanca y unos pocos, dañando. Y sí, el daño viene de los dos bandos. La cosa es que aquí, en esta lucha desesperada por un cambio en la nación, también las mujeres están sufriendo los desmanes de la violencia sexual.

Como lo vivimos durante más de 50 años de conflicto armado (y como lo siguen viviendo ciertas regiones del país), la violencia sexual en las mujeres sigue latente. Lo más preocupante es que se está desarrollando en el marco del Paro Nacional, una lucha válida y pacífica que, por culpa de unos pocos, termina denigrando la idea misma de querer un país mejor.

Tal es el caso de una patrullera de la Policía Nacional en Cali que fue brutalmente golpeada por vándalos y como si fuera poco, abusada sexualmente. La mujer de 30 años, a quien se le protegió su identidad, dijo a medios que el pasado 29 de abril, unos hombres entraron a la fuerza al CAI en donde se encontraba con otros compañeros, con el fin de sacarla forzosamente del lugar. Los policías trataron de defenderla de estos sujetos pero también fueron golpeados.

"Les rogaba por mi vida, me sostenía de todo lado, me sostuve del marco de la puerta, pero fue inútil, eran muchos (…) y sin piedad empezaron a golpearme. A insultarme, empezaron a despojarme de mis pertenencias", comentó la patrullera al diario El Tiempo.

De repente, un hombre se abalanza hacía ella, le quita la chaqueta, la besa a la fuerza en todo su cuerpo mientras él y otros la golpean. La tenían de pies a cabeza. Afortunadamente, la mujer logró librarse de todos los demás actos sexuales denigrantes que prometían hacerle. Un sujeto que pasaba en su carro por la zona, sin persarlo dos veces, abrió la puerta de su vehículo, la patrullera corrió y al fin, huyó de tal desgarrador suceso.

Tengo que decir que, leer y escribir acerca de este testimonio no fue para nada fácil.  Tuve que detenerme un par de veces, pues mis pies y mis manos no pudieron disimular lo impotente que me sentía. Sin embargo, es importante ponerlos en los zapatos de los demás, incluso de esta patrullera a quienes algunos odiaron en algún momento por portar ese uniforme.

De otro lado, este no es el único caso de violencia sexual en medio de las protestas. Recordemos el caso de Alison Ugus, la menor de 17 años que, aparentemente fue abusada en la Unidad de Reacción Inmediata (URI) en Popayán por parte agentes de la Fuerza Pública el 12 de mayo. La jóven denunció en redes y posteriormente se quitó la vida.

En el video publicado, se puede ver como cuatro agentes del Esmad la llevan, en ocasiones, arrastrada hasta la URI. Como si fuera poco, el equipo investigativo de NoticiasDeVillavicencio.Com encontró en las redes sociales de la mujer que, tiempo antes de lo ocurrido, al parecer, la jóven estaba siendo acosada por un hombre mucho mayor que ella. Lo anterior, sumandose a los sucesos de la noche del 12 de mayo y el escarnio público, evidencian el claro abuso al cual muchas mujeres nos enfrentamos diariamente, incluso cruzando la calle.

No es posible que en medio de los cantos, los puños arriba, el fuego de las velas, las banderas blancas y el ¡tantarantán! de los tambores, ocurran las peores barbaries cuando la causa principal es tener una mejor Colombia. El discurso de paz y no violencia se tergiversa con este tipo de hechos, provocados por tan solo unos pocos.

El mensaje es claro: En el Paro Nacional, la mujer y el hombre, en cualquier bando en el que esté e incluso si no participa de las manifestaciones, no puede ser blanco sexual, no puede ser objeto de guerra.

 

Redacción: María Fernanda Guerrero

Fotografía: NoticiasDeVillavicencio.Com