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¿Religión o filosofía? es el libro del periodista, Omar Ángel Camargo Rodríguez

 

El libro ¿Religión o Filosofía? escrito por el periodista de Villavicencio, Omar Ángel Camargo Rodríguez, cuestiona el funcionamiento de la religión en Colombia, pero sobre todo en el sistema educativo del país y propone encontrar en la filosofía un camino paralelo a la religión que le proporcione a las personas del país un funcionamiento diferente del ser.

Así mismo critica como se está enseñando la cátedra de filosofía en el país y al ser mal planteada pierde su valor como fuente de sistemas filosóficos que persistan en la reflexión de la esencia, las propiedades, las causas y los efectos de las cosas naturales, especialmente sobre el hombre y el universo, por consiguiente del funcionamiento de la sociedad y el papel der ser humano en esta misma.

Camargo habló con Noticiasdevillavicencio.com sobre esa publicación.

NoticiasdeVillavicencio.com: ¿Cuál es la pretensión con este ensayo?

Omar Camargo: Es una propuesta para mirar la filosofía como una herramienta útil en la formación de las personas, pero ha sido educativamente enseñado hasta los últimos dos grados -grado décimo y grado once- de bachillerato en Colombia, algunos colegios inician desde grados anteriores pero estipulado se encuentra como regla en solo los últimos grados de bachiller.

Por otro lado, la clase de “religión” que se supone que estaría orientada a la formación de personas, es educativamente enseñada desde la primaria o incluso antes y desde allí el libro plantea ¿Qué sería mejor? ¿Un país de filósofos sería mejor que este país de religiosos que tenemos hoy? A partir de ahí es que se pretende generar el debate y esa es la idea que plantea el libro.

¿Por qué Colombia debería ser un país más pensante, más de filósofos?

Por supuesto que al preguntar a las personas del común dirán “Aquí todo el mundo puede expresarse y todos tenemos una mente abierta al respecto”, pero no, el hecho real es que las religiones tienen unas doctrinas que son cerradas, unos métodos que establecen que el jerarca católico es el que dictamina como pensar y las personas se limitan a ceder su manera de pensar y a creer que lo que le está diciendo el sacerdote o el pastor es lo correcto y que ahí no hay más que decir.

Allí es donde el libro plantea ¿Tenemos mente abierta para analizar absolutamente todo? o ¿Seguimos lo que dicen las redes sociales como está sucediendo en la actualidad? como hace mucha gente, o lo que digan mis padres me lo trago entero, lo que diga el sacerdote, lo que diga el profesor. No, tiene que plantearse como: Lo que diga yo, pero a partir de una investigación de ideas, de un ejercicio que es lo que se llama filosofía, donde el libro plantea la filosofía no como una catedra escolar en la que el maestro habla y los estudiantes repiten como loros, no, filosofía es un ejercicio de razonar.

O como ocurría en el colegio cuando se planteaba una tarea de Filosofía, quien responda más era el bueno , era porque estaba filosofando.

Sí, es que ahí nos pintaron que la filosofía es una pendejada que no sirve para nada, que se trataba de aprenderse quien era Sócrates, que dijo y cuando vivió y cosas de esas y no nos pusieron en el ejercicio ¡Bueno dejemos a Sócrates por allá! Él ya dijo lo que tenía que decir y seguramente ayudó a la gente mientras vivió, ahora produzcamos nuestras ideas: ¿Qué piensa Omar Camargo? ¿Qué piensa Edgar Aroca? Ese es el ejercicio de la filosofía porque en el trabajo investigativo para la realización del libro busqué una clase de filosofía en Youtube y el profesor enseñaba: “Aristóteles decía que la felicidad es importante para los seres humanos”, digo yo entonces: ¿Necesitamos citar a Aristóteles para saber que la felicidad es importante para los seres humanos? Noooo, lo podemos discutir entre nosotros… A Aristóteles déjelo por allá quieto, produzca sus propias ideas, dígame porqué es importante la felicidad, eso están haciendo los profesores, ¿Para qué citar gente que habló hace 2.500 años? Sí, puede que persistan unas ideas, pero no se trata de repetir como loros, se trata es de que usted, de su mente salgan ideas que diga esto es así porque lo estoy viendo o lo investigué, o lo confronté y mi conclusión es esa.

Pero Omar, creo que es usted un poco irreverente porque si ponemos a la gente a pensar se nos sale del molde y no la podemos controlar, diría un gobernante, por ejemplo.

Uy sí, eso también se plantea en el libro, el hecho de que la política y la religión han ido de la mano, a tal punto de que en la constitución política de Colombia de 1886 la sociedad colombiana tenía una religión oficial, después se logró levantar, pero la realidad es que en la actualidad los colegios siguen enseñando la cátedra de la religión teniendo en cuenta solo el catolicismo.

Entonces allí se cuestiona: ¿Se supone que somos un estado laico? ¿Por qué se siguen contratando sacerdotes para instituciones del Estado como la Policía Nacional o el Ejército? Creo que ya no lo hacen pero antes había una ceremonia “consagramos el país al sagrado corazón” uno dice: ¿y esto qué? Esto ya es abierto, libertad de culto, el que quiera practica allá en su iglesia o en su casa, pero no como una imposición del gobierno.

Nota de la redacción: Quien desee comprar el libro de Omar Camargo puede llamarlo al número: 311 5477674.

 

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