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A manera de balance

#OPINIÓN – Por Eudoro Álvarez Cohecha (*)

 

A doce meses de la administración Harman, alcalde alternativo de Villavicencio, un balance del año trascurrido, vale la pena realizarlo y destacar los logros y los tropiezos que han acompañado este ensayo político, visto con expectativas desde la ciudad y el ámbito nacional.

La elección del alcalde actual de la ciudad, tiene mérito propio pero también ajeno; las casas políticas tradicionales se dividieron y facilitaron el triunfo alternativo, razón por la cual, las acechanzas de los grupos que hasta ahora detentaron el poder en la ciudad, siguen vigentes y en  vigilia y seguramente apuestan al fracaso del novedoso ensayo que significa poner al mando una concepción y una práctica política diferente en dos aspectos básicos: el primero es que la corrupción es un limitante al desarrollo y de la equidad y el segundo es el rescate de lo público que en el fondo es una lucha contra la corrupción; estos han sido temas gruesos de la actual administración y fueron banderas con las que se conquistó buena parte del electorado villavicense.

Rescatar elefantes blancos como el puesto de salud San José y la plaza del 7 de agosto, luego de más de dos administraciones municipales haciéndose la vista gorda con tales equipamientos, significa haber rescatado más de 20 mil millones de pesos que corrían el riesgo de perderse en la maraña de las prórrogas y adiciones sin que la justicia intervenga y defienda los intereses de la ciudadanía. En este campo la tarea es larga, pues restan aún una docena de esos atracos, que es necesario salvar.

Tener una empresa de acueducto, con una convención colectiva y la necesaria paz laboral, a más de sostener el servicio en el verano inicial del año y durante el crudo invierno del resto de la temporada, muestran que la vaca lechera de la corrupción en que se la había convertido, está en el camino de saneamiento que se prometió en campaña; herencias de pasadas administraciones enclavadas en la actual, es tarea pendiente su extirpación, para concluir en nuevo direccionamiento que permita cumplir el compromiso adquirido.

En salud, el manejo ha ido más allá de sus responsabilidades institucionales; ejemplo de ello es el incremento salarial muy por encima del mísero aumento del salario mínimo que ofrecen los empresarios y el que seguramente legislará el presidente; los héroes son alabanza fatua del gobierno nacional, mientras localmente se concreta un estímulo salarial muy por encima del nacional.

La manera con que se está tramitando el parque en Almaviva, para hacer de este sitio, visión de futuro, un lugar emblemático de la ciudad, con trasparencia y de cara a los ciudadanos, seguramente redundará en que se puede cambiar en términos ecológicos y lúdicos, garantizando espacios que oxigenen y permitan acceder a sitios de espacio público a los ciudadanos.

El rescate del alumbrado público, significa devolver al presupuesto local una actividad que principalmente sirvió al concesionario durante los últimos 20 años, que explica el ahínco con que se pretendió prorrogar ilegalmente ese negocio; para defender su continuidad incluso se ha llegado al colmo de recurrir a la defensa del alumbrado navideño, parapeto desde el cual los amigos del concesionario pretendieron entrabar el esfuerzo de los buenos ciudadanos incluido el alcalde actual, quien desde su ejercicio como concejal inició esa reconquista que hoy es una realidad.

El retorno a la administración del servicio de movilidad a la ciudad, ya comienza a suministrar recursos que bastante falta hacen y el reintegro de los mega colegios por concesión a la administración pública son inicialmente buenos para los educadores sobreexplotados en esa modalidad educativa y seguramente el emprendimiento de un camino hacia el mejoramiento de la calidad en la enseñanza. Las zonas azules, también tocan a su fin como negocio privado y seguramente, tendremos el año venidero un nuevo recurso público, hasta ahora infamante en el tipo de trabajo que suministra y expropia el recurso público en provecho de un particular.

No han faltado los tropiezos ni van a faltar. Los huérfanos del poder no desaprovechan errores, que se han cometido y se pueden recurrir, como el del cobro de la plusvalía a los usuarios de vivienda, rápidamente corregido. La denuncia de una ciudadana sobre presunto acoso sexual contra una administración que ha defendido y relievado, eso sí en la práctica, el papel de la mujer y su defensa frente al abuso y la violencia de que es víctima “nuestra mitad del mundo”, no van a detener el empuje con que en este primer año los villavicenses, están justificadamente satisfechos de haber escogido un buen alcalde.

Concluido este primer año, necesariamente sucinto, como dice sabiamente un coloquial balance, “el alcalde aún no se nos ha torcido”.

(*) Dirigente agropecuario.

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